Lactancia de a 3: el papá también saca el pecho

La lactancia es de las primeras actividades que más disfrutarás hacer con tu bebé; pero se convertirá en una de las cosas más hermosas de tu vida si el papá se suma a la foto.

Desde las porras hasta aprender juntos a usar el sacaleche. Desde acomodar al bebé hasta ponerte un almohadón debajo del brazo. Desde cantarle hasta contarte cómo le fue en su día. Todo suma, todo le agrega al momento una razón más para disfrutarlo.

Yo tuve la suerte de contar con las mejores doulas*: mi pareja y mi mamá.

Yo tuve la suerte de contar con las mejores doulas*: mi pareja y mi mamá, que a la hora de enfrentarme a las primeras tomas, hicieron que todo sea menos complicadp; porque por más extraño que suene, el primer trabajo del hombre como papá consiste en acompañar a la mujer y a la mamá.

Diarios de la Lactancia

A nivel físico, los masajes en la espalda ayudan mucho (alivian las tensiones causadas por las primeras posturas que tomamos) y lo mejor de todo es que te hacen sentir cuidada.

En el momento de amamantar parecería que ningún vaso con agua es suficiente. El hecho de tener jarras llenas y vasos listos para ser llenados, se convierte en la octava maravilla de tu mundo (Y no tener que pedirlo pero sí tenerlo, la novena).

Si lo único que hace falta para amamantar son tú, tu pecho y el bebé, entonces que el papá se encargue de que el resto desaparezca. Recuerdo que al principio todo lo que necesité fue silencio, intimidad y poca ropa; y el no tener que ocuparme de pedirle a la gente que se retirara, fue una cosa menos en la lista.

A la hora de que el bebé repita, el poder entregárselo a tu pareja y encargarte tú misma de acomodarte la ropa (¡Y que nadie lo haga por ti!) se siente fabuloso. Las dos manos libres por unos muchos segundos…impagable…

Esas veces que el bebé se quedó dormido pero aún tienes leche, que tu esposo te ayude a esterilizar los Calma para que tú sólo prepares el sacaleche, hace que todo el proceso pase casi tan rápido como con tu bebé.

Y por último, escuchar su hermosa voz diciendo las palabras mágicas: ¿Qué te hace falta?.
Saber que cualquier respuesta será correcta no tiene precio. Y saber que es uno de los pocos momentos en la vida en los que podrás responder sin pudor, hace que el aceptarlo sepa mejor.

Ese tiempo hay que verlo como una instancia que podrá convertir a la lactancia en una de las actividades preferidas, que desplazará por completo a las fórmulas. La presencia del papá no sólo marcará la diferencia sino que puede convertirse en la puerta de entrada al mundo del bebé.

No podemos olvidarnos que nosotras tuvimos 9 meses de corazón con corazón, de sonidos, de olores, de sabores compartidos; para ambos (bebé y papá) sus primeros momentos juntos son una nueva semilla para su relación e incluirlos en la lactancia es compartirles un poco de la maternidad.

El papá que estuvo y que acompañó es un papá que dio el pecho contigo; y ese papá les cambió la vida a ti y a su bebé.

*Personas dedicadas a ayudar a las madres para que el embarazo, el parto y el posparto sean experiencias hermosas, sanas y sobre todo, disfrutables.

 

 

Julieta Gutman